Jueves, 30 de diciembre del 2021

Carmen Christina Guerra Huayllasco

Egresada de la Escuela de Administración de Negocios Globales hace carrera en la Academia Diplomática del Perú (ADP).

Carmen Christina Guerra Huayllasco
Christina Guerra Huayllasco busca defender los intereses del Perú en el exterior.

Nuestra egresada Carmen Christina Guerra Huayllasco estudió Administración de Negocios Globales y posteriormente, luego de llevar cursos como Integración Económica y Tratados Internacionales, Taller de Negociaciones y Política Internacional, decidió seguir la carrera diplomática. En esa línea, ingresó a la Academia Diplomática del Perú “Javier Pérez de Cuellar” (ADP) en abril de 2020 y empezó sus clases de Maestría en Relaciones Internacionales y Diplomacia el 4 de mayo de ese mismo año.

DECISIÓN

“Desde siempre quise servir a mi país y pensaba, erróneamente, que la única manera de hacerlo era a través de las Fuerzas Armadas. Tiempo después entendí que la carrera diplomática no solo permite servir al Perú, sino también a los peruanos en el exterior. Además, es una carrera multidisciplinaria, que contribuye al desarrollo del país. Por lo tanto, considero que es una excelente oportunidad para poner a disposición del país nuestras habilidades y conocimientos adquiridos”, explica nuestra egresada.

El momento clave que consolidó su decisión para postular a la Academia Diplomática, comenta, fue cuando vio un video en homenaje al embajador Javier Pérez de Cuéllar, donde se mostraba su loable labor como diplomático y sus principales logros como secretario general de las Naciones Unidas, cargo que ocupó dos veces seguidas.

El proceso de admisión a la Academia Diplomática es arduo y muy demandante. Dura aproximadamente tres meses y está compuesto por siete exámenes eliminatorios. “En lo personal, lo que me causaba más ansiedad era la espera de los resultados. Ingresé en mi segundo intento; en el primero me quedé en el examen de inglés (quinto examen), pero sin dudarlo me preparé nuevamente para postular en el 2020. Ese año postularon entre 350 y 400 personas, pero solo se abrieron 25 vacantes, lo que demuestra que la competencia es alta”, señala Carmen Christina Guerra Huayllasco.


Hoy está contenta con su decisión. “La calidad de la educación impartida por la ADP es del más alto nivel. Tuve la oportunidad de recibir clases preparadas por diplomáticos de carrera, así como por los más destacados especialistas de diferentes materias. Aunado a ello, considero que la formación que ofrece la ADP es integral. Asistimos a conferencias, charlas y capacitaciones sobre una diversidad de temas concernientes a las relaciones internacionales, la diplomacia y la política exterior. Además, llevamos talleres y seminarios, como apreciación musical, etiqueta, liderazgo, perfil cultural y literario, ciberseguridad, negociación, entre otros”, detalla.

Agrega que a pesar de que la pandemia ha limitado ciertas actividades presenciales, como los viajes de estudio, han visitado el Palacio de Torre Tagle, el Centro Cultural Inca Garcilaso y la Base Naval del Callao, siempre cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad.

VISIÓN DE FUTURO

Más allá de los treinta cursos que llevó, destaca de su paso por la Academia Diplomática los genuinos lazos de amistad y compañerismo que se crearon dentro de su promoción, así como los ejercicios prácticos que llevaron a cabo, como las simulaciones de negociaciones en organismos internacionales tipo las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad. También subraya el apoyo práctico que brindaron en distintas comisiones durante la transmisión de mando presidencial, en la que le tocó ayudar a la comisión de alojamientos.

“En un futuro me veo como una diplomática peruana con un alto grado de capacitación y fiel a mis valores. Diferentes experiencias me han permitido tener un claro objetivo: defender los intereses del Perú y asistir a nuestros connacionales en el exterior de la manera más eficiente posible. Deseo desarrollarme en la Dirección de Promoción Comercial. No obstante, la carrera diplomática es multidisciplinaria, lo que conlleva a un constante aprendizaje. En ese sentido, me gustaría también la oportunidad de trabajar en la Dirección de Asuntos Marítimos”, manifiesta nuestra egresada.


Sobre la carrera de Administración de Negocios Globales de la URP, considera que tiene una malla curricular que permite a los egresados adquirir conocimientos aplicables en distintos campos. En su caso, llamaron su atención los cursos relacionados al comercio exterior y a temas internacionales en general. “Recuerdo gratamente al profesor Juan Velít Granda, a quien considero mi mentor, pues me incentivó a postular a la Academia Diplomática. La carrera también me dio la oportunidad de aprender un nuevo idioma. Yo opté por el chino. Considero que la URP brinda los elementos necesarios que nos permiten ser versátiles y desempeñarnos en distintas áreas”, comenta.

Antes de ingresar a la ADP, Carmen Christina Guerra Huayllasco trabajó en el sector privado, siendo el último lugar una certificadora internacional en la que estuvo a cargo de clientes de Estados Unidos y Canadá. Ya por entrar al segundo año realizó prácticas en la Oficina General de Comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores, apoyando eventualmente en la Dirección General para Asuntos Culturales.

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