Miércoles, 30 de diciembre del 2020

Harodt Loveday Zaconetta

Egresado de Administración y Gerencia, vive en Panamá y trabaja en GlaxoSmithKline como Supply Chain Planning Manager.

Harodt Loveday Zaconetta
Vive en Panamá y trabaja en GlaxoSmithKline como Supply Chain Planning Manager.

Harodt Loveday Zaconetta es egresado de la carrera de Administración y Gerencia de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de nuestra universidad. Él vive en Panamá. Dejó las aulas en el 2011 y desde el 2017 trabaja en GlaxoSmithKline (GSK), compañía británica de productos farmacéuticos y de cuidados de la salud. Actualmente, es la cabeza de Supply en una de las plantas de producción que la empresa tiene en México y que abastece a toda Latinoamérica.

“Yo digo qué productos se tienen que fabricar para poder cumplir con las prioridades de la compañía. Soy el contacto entre el equipo comercial y la planta. Tengo que administrar el plan de capacidades y asegurarme de que se produzcan las cantidades que se requieren en el momento que se requieren” explica Harodt, quien ocupa el cargo de Supply Chain Planning Manager.

Ha trabajado también en Sanofi, una empresa farmacéutica multinacional de origen francés que cuenta con unos 120,000 empleados en el mundo, tiene presencia en más de 100 países, y muchas sedes y centros de manufactura. Aquí comenzó como practicante de compras y fue esta compañía la que finalmente lo llevó a trabajar al extranjero.


¿POR QUÉ LOGÍSTICA?

Para Harodt, lo bonito de una carrera como Administración es que permite al profesional especializarse también en otros rubros, como marketing comercial, recursos humanos, finanzas, contabilidad o logística. “Esta última área no suele ser muy cotizada”, afirma; sin embargo, él sí tenía cierta afinidad con los cursos relacionados con el aprovisionamiento, la cadena de suministros y la demanda.

Por eso, se sintió en el lugar indicado cuando en Sanofi le dieron el puesto de Planner Buyer Specialist. “Analizar la demanda es entender la tendencia del producto a través de su historia, observar si hay estacionalidades y ciertos patrones de conducta para que puedas estimarla. Una vez que ya tienes tu mejor idea de cuánto vas a vender, debes negociar con tus proveedores para que te entreguen lo que necesitas, en el tiempo y la cantidad adecuados porque si es mucho se genera un problema de working capital; y si te lo entregan tarde, afectas el servicio al cliente con productos agotados en los canales de distribución. Un quiebre de inventario afecta muchísimo a la compañía y casi siempre es aprovechado por la competencia. Se trata de conseguir un equilibrio entre demanda y suministro”, detalla.

En pocos años le ofrecieron trabajar en las oficinas de Sanofi de Panamá, país donde el gerente general de Perú había sido trasladado. “Él me conocía muchísimo e influyó para que me dieran esta oportunidad. Esa es la importancia de mantener activas tus redes de contacto y siempre dejar la ventanita abierta”, recomienda.

Reconoce que un cambio de este tipo significó grandes transformaciones en su vida, como alejarse de su familia, vender su carro y hasta abandonar un posgrado (que felizmente pudo terminar virtualmente), y también emprender nuevos desafíos, como buscar un departamento en un país que no conoces o hacer nuevos amigos. Sin embargo, recalca que las oportunidades no se pueden desaprovechar.


EN EL EXTRANJERO

En Panamá, Harodt formó parte de un equipo que debía analizar la demanda y suministro de 24 países: Panamá, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guyana, San Martín, Trinidad y Tobago, Jamaica, etc. Luego de un par de años comenzó a manejar su propio equipo, y su carrera continuó en ascenso hasta convertirse en el contacto directo con la gerencia de toda la cadena de Centroamérica.

Cuando le ofrecieron la oportunidad de regresar al Perú, su contexto personal había cambiado. “Era difícil. Ya tenía un departamento comprado en Panamá, mi futura esposa ya estaba viviendo conmigo y había decisiones que ya no eran de una sola persona”, comenta. Y fue cuando se dio la oportunidad de ingresar a GSK.

Harodt ha crecido mucho profesionalmente y sus proyectos no se han detenido. Siente que ya domina el mercado latinoamericano y está listo para incursionar en Estados Unidos o Europa. “Quiero trabajar en países con mayor volumen y mucho mayor crecimiento. He tenido varias oportunidades de aplicar a una de estas posiciones y creo que poco a poco el destino se dará. Lo importante es mantenerse competitivo”.

Con respecto a su etapa universitaria, la considera el primer escalón en la construcción de una red de contactos en el plano profesional. También recuerda con cariño las clases del profesor Iván Oblitas Vallejo. “Yo me inspiraba en él. Mantuvimos el contacto fuera de la universidad y lo considero mi amigo. Me apoyó muchísimo; me daba coaching y mucho feedback cuando debía tomar decisiones importantes”, afirma.

Subraya que uno de los retos más difíciles es conseguir el primer empleo en la línea de carrera. “Por eso es importante que la universidad motive a los estudiantes a buscar sus primeras oportunidades a través de una red de contactos con empresas o con la organización de ferias laborales, pero más importante aún es no quedarse de brazos cruzados esperando que la oportunidad llegue. Tienes que buscarla tú mismo”.

Recuerda también que cuando cursaba sus últimos ciclos laboró unos nueve meses en la Refinería La Pampilla, del Grupo Repsol, como Becario de Compras y Contrataciones, y por las noches debía asistir a sus clases en la URP. El asunto resultaba bastante complicado porque debía trasladarse diariamente desde Ventanilla hasta Surco. Sin embargo, hubo dos factores que lo ayudaron mucho: el transporte particular de la compañía, que era milimétricamente eficiente con su ruta, y sus profesores, quienes comprendían su esfuerzo y aceptaban que algunas veces llegara tarde a clases. “La universidad te brinda la formación que necesitas para que tú te forjes profesionalmente, para que crezcas, y eso es algo que aprecio un montón”, puntualiza.

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